sábado, 26 de enero de 2008

De Tu Ministra (de la Iglesia de la Fraternidad Mayor)

Quest/CLF, Febrero de 2008
Trad (Fco. J. Lagunes Gaitán)

Por Jane Rzepka, ministra principal, Iglesia de la Fraternidad Mayor.

RzepkaPesó 30 toneladas, tenía dos pisos de alto y cubría 1394 metros cuadrados. Un furgón ferroviario podría caber en su interior. En la década de 1940 nació la primera computadora. No se me había ocurrido que este fuera un acontecimiento religioso.

Hace mil años, cuando un inventor llamado Magnus desarrolló una máquina de contar de latón que se asemejaba a una cabeza humana que llevaba números en lugar de dientes, unos curas lo destruyeron a palos. Su apariencia les resultaba literalmente demasiado diabólica.

No se me había ocurrido que la máquina de contar de Magnus fuera un acontecimiento religioso.

Cuando Blaise Pascal logró sus sorprendentes avances en el siglo XVII, no le fue mucho mejor. Su máquina calculadora, la Pascalina, era bella —una caja de latón labrada a mano de unos 35 centímetros por 13 por ocho— que podía hacer el trabajo de 6 contadores. Tenía 18 años de edad. Pero la gente temió que los contadores se quedaran sin trabajo y , finalmente, Pascal renunció a su interés en la ciencia y en las matemáticas para dedicar el resto de su vida a la religión.

No se me había ocurrido que el fracaso de la Pascalina fuera un acontecimiento religioso.

Prediqué sobre las computadoras a principios de la década de 1980, deslumbrada como estaba por la computadora que poseía nuestra familia que interpretaba la melodía de “La rosa amarilla de Texas”, nos ganaba a jugar ahorcados, enseñaba mecanografía, catalogaba antigüedades imaginarias, y escribía rapidísimo nuestros nombres 500 veces. Podía justificar los márgenes. Te permitía escribir en una lista de correo. Hasta entonces, hasta entonces nos impresionaban las tecnologías de los tostadores y de las bombas de aire para la bicicleta. A decir verdad, en esa etapa estaba de acuerdo con Rutherford B. Hayes que exclamó al ver el teléfono, un “telégrafo armónico,” en 1928: “Esa es una invención sorprendente, pero ¿quién querría usar uno de esos alguna vez?”

No pensé que la computadora doméstica fuera un acontecimiento religioso.

Cuán equivocada estaba.

Todos sabemos que la religión tiene muchos componentes. Trabajar por la justicia. Educación religiosa. Espiritualidad. Comunidad. Inspiración. Compasión. Innovación. Belleza. La religión se manifiesta interna y externamente. Individualmente y en comunidad. En la acción y la contemplación. Actualmente, en 2008, no se me ocurre ningún aspecto de la religión que no pueda ser promovido en línea.

RzepkaEn nichos de pared de las casas hogar para ancianos veo que los residentes entran a la red de computadoras para encender velas virtuales de consuelo y esperanza. Al bajar a la biblioteca veo a los niños que comparan textos antiguos para sus tareas, a veces con audífonos para escuchar cómo suena el lenguaje original. Y está la multitud que participa en las redes sociales, que encuentra sitios web con un nicho de intereses muy específicos para hacer contactos sociales en los cuales reunirse, digamos, musulmanes en Montana o adultos jóvenes paganos. ¿Anhelas mirar o escuchar un sermón? ¿Quieres escribir tus creencias religiosas personales para averiguar cuál es la iglesia más compatible con ellas? Hazlo en línea. ¿O tal vez te gustaría saber a qué proyecto de justicia social podrías unirte ahora? Ve a tu computadora. ¿Consideras que es hora de recibir el influjo del más reciente pensamiento religioso liberal? Hay una cantidad tremebunda de blogs que te esperan. ¿Necesitas ayuda con tu práctica de yoga, o para enseñar los principos y propósitos de la Asociación Unitaria Universalista (UUA) a niños de 3° de primaria? ¿Te gustaría unirte a una clase formal en línea sobre el trascendentalismo, o criar infundir una formación ética a tus hijos? ¿Por alguna razón tienes que perderte las conversaciones sobre el tema del día luego del servicio religioso en la iglesia y anhelas ansiosamente participar en una discusión vehemente e irreverente sobre el uso de la palabra 'dios' en la vida congregacional? Dirígete a la mesa de tu cocina, o a tu escritorio, toma tu computadora portátil o el iPhone que dejaste en tu cama, y empieza.

En este lugar de la página es donde estoy, oh, tan tentada a enlistar todos los recursos que te ofrece en inglés tu Iglesia de la Fraternidad Mayor (Church of the Larger Fellowship), tanto impresos como en línea. Pero por ahora el volumen de nustros recursos en línea vuelve una locura intentar enlistarlos todos. Espero que, si eres una persona propensa a comunicarte por medio de computadoras, visitarás el sitio de nuestra Church of the Larger Fellowship y explorarás. Si encuentras alguna dificultad o necesitas alguna guía, tan solo llama a la oficina de la CLF al teléfono 617-948-6166 o envíanos un mensaje por correo electrónico [por el momento ambos servicios están disponibles sólo en inglés].

Un colega mayor en California, Ric Masten, fue citado al declarar al Monterey County Weekly: “Con algunos de mis más queridos amigos nunca me he reunido físicamente. No sé por qué alguna gente despotrica contra Internet. Todo tiene que ver aquí con las mentes y los espíritus, sin que la edad o la raza sean un impedimento. Este es el mundo para mí.”

¿Favorece a tu vida religiosa la computadora? Nos encantaría escuchar de qué manera. Algunas respuestas pueden ser publicadas en nuestra revista mensual Quest. Por favor envíanos un correo electrónico a: clf@clfuu.org o haznos llegar una nota a la oficina de la CLF.

Versión MP3 en inglés

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